VIENTOS DE CAMBIO

WINDS OF CHANGE

En las sociedades del «bienestar» donde prima la seguridad, facilidad para conseguir recursos materiales y la comodidad de no sufrir por nuestra supervivencia, ha hecho que los individuos estemos cada vez más aislados del resto, pero a su vez somos profundamente infelices.

El mundo moderno nos ha destruido como especie, la gente que vive en tribus y pequeñas comunidades son mucho más felices. La llegada de la «civilización» a estas comunidades lo único que ha hecho es destruirlos como individuos.

Todo esto del aislamiento social por la cuarentena por el Covid-19 nos está enseñando una lección muy valiosa, somos una comunidad donde necesitamos el contacto y la cercanía con nuestros seres queridos.

Esto nos da la oportunidad, como comunidad, de hacer un cambio, volver la mirada hacia atrás, y volver a modelos de familia tradicionales, en las que formar pequeñas comunidades de individuos unidos, donde unos se ayudan a los otros, donde nadie enferma y muere solo. Darle importancia a lo que verdaderamente tiene importancia, de no depender tanto de la tecnología, o tener un uso responsable de ella y dejar de obsesionarse por
conseguir riquezas y carreras profesionales de éxito y empezar a vivir en serio. Hay que reírse más, compartir y amar, en definitiva sacar nuestras emociones fuera, el ser humano está hecho de emociones.

En esta imagen que os presento, represento la imagen de dos brujas en un ritual espiritual ancestral, quizás un ritual espiritual de los que ya no se hablan, esos de los que eran muy útiles para completarnos como un ser hecho de materia y alma.