SAN MIGUEL

SAN MIGUEL

Dioses, ángeles y demonios, a veces me sorprendo, ¿como alguien tan científico como yo ha podido acabar creyendo en este tipo de seres?. Y es que la ciencia no ha demostrado nada sobre el origen de la humanidad y el universo durante todos estos siglos. En cambio desde la antigüedad diferentes culturas, separadas por continentes y miles de kilómetros, coinciden en contar las mismas historias de divinidades que bajaban del cielo y nos creaban a su imagen. Luego estos ángeles se enamoraron de los humanos, les revelaron los secretos divinos y empezaron a tener hijos con ellos, los Nephilim, gigantes híbridos entre humanos y ángeles. Estos hechos fueron los que provocaron la ira de los dioses, y la consecuente caída en desgracia de los ángeles que se atrevieron a revelar los conocimientos ocultos a los humanos. Oculto y prohibido durante mucho tiempo por la iglesia cristiana, el Evangelio apócrifo el «Libro de Enoc» narra como Enoc fue abducido por unos ángeles, lo subieron a una nave espacial y solo a él le revelaron los secretos divinos.

San Miguel, el arcángel más elevado y comandante de las tropas celestiales, con su espada de luz, mandó a Lucifer al inframundo. A parte de la caída de Satanás, dios o su comandante supremo, inició un reseteo mundial, provocando el diluvio universal, en el cual perecieron todos los engendros nacidos de humanos y ángeles, y gran parte de la población mundial, solo salvando a los justos y puros. Según muchos historiadores y arqueólogos, nuestro planeta sufrió algo muy parecido a un diluvio universal, ya que hay evidencias de grandes subidas del nivel del mar en varias poblaciones y que habrían provocado enormes catástrofes en la época.

Miguel, Azazel, Enlil o Enki, no son más que los nombres que les han dado las diferentes culturas del mundo a los mismos seres de otros planetas que en la antigüedad nos visitaron y que nos siguen vigilando desde arriba. Ángeles y demonios, unos por tener el control sobre nosotros, los otros por protegernos, dos facciones eternamente enfrentadas, luchando con armas y naves celestiales. Otra evidencia histórica, Mohenjo-Daro y las misteriosas evidencias de una posible guerra nuclear sufrida hace miles de años.

La biblia adulterada que hoy en día conocemos, no es más que una recopilación de todas estas historias de otras culturas de la antigüedad, mezclando y mitificando hechos, personas y lugares históricos. Hace falta volver a mirar hacia atrás, al origen de nuestras culturas, antes de que las élites manipularan o destruyeran nuestras creencias, solo así podremos conocer la verdad.

«Solo la verdad os hará libres»

Jesus de Nazaret